viernes, 16 de marzo de 2012

Ajedrez y música

El tema sobre el que os vamos a hablar es un tema tan sugerente como difícil de abordar: Relación entre ajedrez y música.


El ajedrez y la música comparten diversas similitudes, ambas expresiones culturales se pueden escribir en un lenguaje propio, lo que permite que se pueda componer, desmenuzar en unidades y combinarlas para lograr nuevas creaciones. Otra característica común es que hay una base matemática de fondo que sin embargo no es en ninguno de los dos casos su parte esencial. También comparten el haber dado lugar a teorías que tratan de explicar la creación o al menos de organizarla o indicar unas pautas regulares.

En cuanto a sus diferencias son evidentes pero remarcaré una que me parece muy importante, a pesar de su carácter técnico la música tiene una gran ventaja respecto al ajedrez, llega inmediatamente al público sin necesidad de que este sepa nada de solfeo, ni de dodecafonía, armonía o estilos. La música accede directamente a través de los oídos, a los sentimientos y después a la inteligencia, si llega el caso. En ajedrez, en cambio, sólo se disfruta dominando unas nociones básicas y sólo se entiende algo de ajedrez prestando atención. Y me atrevo a decir que cuanto es mayor el conocimiento en ajedrez más se disfruta de la observación de las partidas.

El ajedrez, la música y las matemáticas son campos que tienen una ligazón interna, oculta; es muy significativo que sólo se reconozca a los niños prodigio en estos tres campos, en estas tres disciplinas se produce el hecho de que niños de corta edad puedan realizar actuaciones al nivel de expertos consagrados, como si los pequeños tuvieran un talento natural para entender las normas internas de cada campo, sin necesidad de acumular las enseñanzas y experiencias que forman el bagaje de cualquier profesional. ¿Hacia qué nexo común apunta este hecho? Difícil responder y aún más aportar alguna prueba en el sentido de la respuesta, de todas formas me arriesgo a sugerir que en dichas disciplinas hay un alto grado formal que actúa de soporte a la posterior creación, donde ya entran elementos como la intuición y la imaginación.

Se han hecho como la del 24 de Mayo por Bárbara y Hans Holländer, que intentan una aproximación entre dos campos aparentemente tan diferentes como el ajedrez y la música. Durante la presentación, además de conferencias sobre ajedrez, música y danza, se interpretaron piezas musicales de diversos estilos y épocas.

En mi opinión el ajedrez es como una música callada, puesto que cuando estas jugando estás en silencio porque necesitas mucha concentración para poder hacer tus mejores jugadas y mover correctamente.

                                


Grupo 4:   Maria Campos Quíles y Nuria Chica Ávila

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